3 de julio de 2011

El Planeta Libre

"El Planeta Libre" ( La Belle Verte ) narra la historia de un pequeño y lejano planeta en el año 6000. Su sociedad está tan avanzada que han prescindido del dinero y todos los objetos materiales. Sus habitantes viven un promedio de 250 años, se comunican telepáticamente y están en contacto completo con la naturaleza, lo que necesitan lo logran utilizando sus ondas cerebrales.
En la reunión anual del planeta, donde intercambian sus producciones y deciden comunitariamente sus viajes, surge siempre la misma pregunta: "¿alguien quiere ir a la Tierra?" Nadie se atreve a hacer el viaje a este peligroso y primitivo planeta, hasta que Mila, la hija del último hombre que visitó la Tierra, se presta como voluntaria.
Al llegar, se producen cambios en la manera de ver el mundo en la genta con la que se relaciona...A través de Mila, descubrimos con humor nuestra sociedad, sus aberraciones y las asombrosas cosas que pueden pasar cuando uno se "conecta" con otra realidad, en otro nivel de conocimiento.
Este es el argumento de esta película francesa, del año 1996, dirigida por Coline Serreau y que plantea, desde el humor, cómo el ser humano se ha alejado de lo verdaderamente importante para crear un modelo social y de convivencia al margen de los valores esenciales que le son consustanciales.

La Belle Verte 1/2 (subtítulos en español) from Ernesto on Vimeo.


La Belle Verte 2/2 (subtítulos en español) from Ernesto on Vimeo.

1 de julio de 2011

Chus Gutiérrez: "La realidad es mucho más fuerte que la ficción"


El Festival Internacional Cinema Jove de Valencia le ha entregado el premio Luna de Valencia 2011, que reconoce su trayectoria profesional, dos décadas después de premiarla por su primer filme 'Sublet'. La cineasta preapara ahora una comedia romántica sobre el mundo de la salsa en Colombia.

-Visita por segunda ocasión el Festival Cinema Jove y, de nuevo, para recoger un premio...
-Sí, tengo muy buenos recuerdos del certamen. En aquel momento era todo como muy excitante y divertido, ya que tenía una mirada muy inocente sobre las cosas. Había empezado a rodar mi primera película, iba a mi primer festival y, encima, va y me premian con 500.000 pesetas de la época que me sirvieron para financiar la segunda, ‘Sexo oral’.
-Esa mirada inocente se ha transformando en una mirada crítica y comprometida con el mundo en el que vive, y que procura plasmar en su cine.
-Me resulta inevitable no comprometerme porque la realidad es mucho más fuerte que la ficción y tengo problemas para transmitir esa realidad.
-¿Y en qué aspectos de la realidad se nutre para crear?
-Puede ser de tu propia experiencia, de la lectura de una noticia en un periódico, de una persona con la que te cruzas en la calle. Las historias están ahí, y yo me alimento de lo que me inquieta, de aquello que me intriga o me apetece investigar.
-El movimiento 15-M no le habrá pasado inadvertido...
-Rodé imágenes de la acampada de Sol para introducirlas dentro de las ‘piezas’ que estoy realizando relacionadas con el mundo del arte. Estoy experimentando sobre las expresiones colectivas de la gente en el fútbol, conciertos, manifestaciones, etc, y las concentraciones del 15-M no podían faltar.
-¿Qué opinión le merece este movimiento?
-Asistimos a la máxima expresión del capitalismo en Occidente y este movimiento simboliza el rechazo popular que todo el mundo siente hacia el poder económico traducido en todos los niveles de la vida. A este mundo no hemos venido únicamente a consumir y la gente ha querido expresar que este sistema no nos gusta.
-Un sistema en el que el fenómeno de la inmigración es imparable, tal y como mostró en su película ‘Retorno a Hansala’’, rodada en Marruecos.
-La inmigración es algo normal y más aún en este mundo globalizado en el que vivimos. El problema es que hay gente que tiene su libertad de movimiento secuestrada, gente valiente, emprendedora, carente de miedos, que va en busca de sus
sueños y de cosas mejores. La inmigración se ha convertido como en una selección natural de los mejores.
-Tengo entendido que ha cruzado el Atlántico para enfrentar su nuevo proyecto.
-Sí, se trata de una comedia romántica sobre el mundo de la salsa en Colombia, que rodaremos en Cali y cuyo guión estoy escribiendo en estos momentos. La salsa en ese país forma parte de la cultura, es una forma de comunicarse y una manera también de divertirse.

22 de mayo de 2011

Siempre nos quedará Woody


Cinco largos meses y ninguna película me había cautivado lo suficiente como para volver al blog y reseñar atractivo especial alguno. En la última película del genial Woody Allen todos son atractivos y me rindo ante tanto talento que por más que pasen los años, no decrece si bien, en algún que otro momento y en cintas concretas, ha balbuceado .., pero luego vuelve a sorprendernos y esta "Medianoche en Paris", que inauguró el pasado Festival de Canes, es el genuino Allen, por el que vale la pena desplazarse hasta las ya invasivas, muy a mi pesar, salas multicines y pagar los desorbitados ocho euros que cuesta una sesión. Sales con la sonrisa puesta y no te pesa el haberte gastado ese dineral.
Con "Medianoche en Paris" volvemos a encontrarnos a un Woody Allen en estado de gracia. No se porqué pero me recordó "La rosa púrpura del Cairo", quizá por la originalidad de su propuesta a nivel de guión, una idea, tan solo una idea genial para desarrollar un guión extraordinario. En aquella ocasión, la deliciosa protagonista que soñaba en las salas de cine y esos personajes de película saliendo de la pantalla y acudiendo a su encuentro. En ésta, el novelista fustrado que en un viaje al pasado se encuentra con escritores admirados en el fecunto Paris intelectual de los años 20. A partir, de estas ideas geniales, Woody desarrolla una trama con diálogos vigorosos, plenos de chispa, sarcásticos, en ocasiones, y no exentos de una cierta reflexión intelectual.
Woody Allen es a sus 76 años un director de cine que no ha perdido ni un ápice de sus frescura, ni de su lucidez, uno de los pocos genios que nos van quedando y que sigue deleitándonos con una prolífica filmografía, a película por año. Y que dure. Destacar el gag del detective, absolutamente delirante. Aún me estoy riendo. Y es que siempre nos quedará Woody, y más en este tributo a esta fascinante ciudad de Paris.

7 de enero de 2011

Cine inteligente, honesto y comprometido


"También la lluvia" (España, 2010), es la quinta o sexta película de la directora y actriz Icíar Bollain. Le escuché en la rueda de prensa de la película que ofreció en la Semana de Cine de Valladolid que sin esa experiencia previa que le han dado sus anteriores trabajos, "También la lluvia" no hubiera sido lo que es. Yo siempre he dicho que las grandes personas son humildes y honestas, que en la vida uno se debe mover con la convicción de que aún quedan muchas cosas por aprender y creo, aún sin conocer personalmente a Icíar Bollain, que ella se encuentra dentro de este selecto grupo de personas. Me cae bien Icíar y me parece una tía inteligente y, como he dicho, humilde y honesta. Ella ha hecho del extraordinario guión de Paul Laverty (su compañero en la vida real y guionista habitual de las películas de Ken Loach)una muy buena película, compleja, plena de matices y que destila compromiso, compromiso ante su propio trabajo como cineasta y compromiso ante la vida, ante en mundo que nos ha tocado vivir, ante lo que la misma película cuenta, en una vuelta de tuerca de narrar el cine dentro del cine que ella ha sabido reflejar sin que el filme se resienta en ningún momento.
Películas como esta me reconcilian con el cine español.
No voy a contar el argumento de la película, aunque sí citaré la frase promocional que, bajo mi punto de vista, resume el interrogante que plantean a todos cuantos hemos tenido el placer de verla: "Algunos quieren cambiar el mundo...pocos quieren cambiarse a sí mismos". Icíar Bollaín y Paul Laverty nos enfrentan a nuestras propias contradicciones más profundas. Nos quejamos de cómo está el mundo, de las atrocidades que nos rodean, incluso intentamos apuntarnos a causas que justifiquen ese cambio que queremos operar en la sociedad pero no adoptamos una postura honesta hacía nosotros mismos, efectuando los cambios en nuestra vida acordes a nuestra manera de pensar y sentir el mundo.
La escena clave en el filme en la que el equipo de rodaje le recrimina a la autoridad política el comportamiento que están teniendo con respecto a los indígenas sublevados en la guerra del agua, que tuvo lugar realmente en Cochabamba (Bolivia) en el año 2000cuando ellos mismos están haciendo lo mismo pagando sueldos tercermundistas a los extras de su película, pone de manifiesto a qué me estoy refiriendo. ´
La película te deja con un sabor agridulce. Desde 1492, fecha de la conquista de América, hasta nuestro actual 2011, nada ha cambiado: el hombre blanco, el occidental poderoso, sigue arrasando y sojuzgando a los pueblos que solo se han dedicado a sobrevivir, ya lo dice el indígena rebelde al final de la película. Unos sobreviven para que otros vivan bien.

3 de enero de 2011

Laurent Cantet: “El punto de vista del Cine debería formar parte del debate político”


El cineasta francés Laurent Cantet, ganador en Cannes 2008 por su película “La Clase”, formará parte del equipo de “Siete días en La Habana”, su próximo proyecto junto a otros cinco realizadores europeos y uno cubano. Pocas cosas se saben aún, aunque si podemos adelantar que se abordará la historia de un cubano que emigró a Estados Unidos y que volvió posteriormente a la isla. Comprometido con el mundo que le ha tocado vivir, Cantet no concibe hacer películas que no tengan como referente una mirada analítica a la sociedad en funcionamiento y la denuncia social. Quiere plantear preguntas y conseguir que el espectador reflexione analizando los problemas que propone en sus filmes.

Pregunta: Usted dirigió su película “Recursos humanos” en 1999, cuando se suscitó el debate en Francia sobre la implantación de las 35 horas. Este hecho le sirve de excusa para plantear otras cuestiones de fondo que afectan a los trabajadores de una empresa representados en un padre, trabajador toda su vida de la fábrica, y su hijo, un prometedor economista que entra a trabajar en el departamento de Recursos Humanos. La vigencia de la película resulta más que evidente en estos años de crisis económica que venimos padeciendo…
Respuesta: Tengo la impresión de que el mundo está volviéndose cada vez más duro y complicado. Y de hecho, todas las cuestiones que aborda este filme son desgraciadamente de suma actualidad. Todo lo que tiene que ver con el desempleo, con el modo en el que un individuo tras treinta años trabajando en un mismo lugar pueda ser tirado a la basura como tiramos un pañuelo de papel. Esta es una realidad mas profunda hoy en Francia que hace 11 años cuando rodé la película. Por otra parte, la gran cuestión que plantea el filme, y que gira en torno a la pregunta: “¿dónde está tu lugar?, ¿Cuál es tu sitio en el mundo? ". Esta cuestión está todavía más de actualidad porque tengo la impresión de que el individuo está aún más alienado que hace 11 años. Y es que, hoy por hoy, ya no existimos realmente si no es por la fuerza de trabajo que podamos representar en la sociedad.
Pregunta: Es una constante en sus películas no dar respuestas a los problemas sociales que aborda, y sí plantear preguntas, cuestionar.…. ¿Por qué ese interés en hacer reflexionar al espectador, que no se limite a ser un mero consumidor de imágenes?
Respuesta: Es cierto que tengo siempre el deseo cuando hago una película, de describir el funcionamiento de nuestra sociedad, de poner la mirada sobre la forma en que funcionan los engranajes de la máquina y siempre me gusta hacerlo de una forma analítica. Solo le puedo decir que desgraciadamente, no hay respuestas simples para contestar a las preguntas que suscito. Podría dar una respuesta pero, probablemente, esa respuesta no sería válida para todo el mundo. Esta es quizás la gran riqueza del ser humano: cada uno tiene sus propias razones. Esas razones podremos, evidentemente, evaluarlas y cuestionarlas, decir “esto sí, esto puede funcionar, esto lo entiendo”, o bien “esto no, no estoy de acuerdo”. Y precisamente lo que trato de conseguir en mis películas es eso, que cada espectador, a través de su propia experiencia, reflexione conmigo sobre la cuestión que trato de sacar a la luz. Para conseguirlo, intento darle el máximo de elementos de reflexión desde el punto de vista de que son unas personas que se enfrentan a un mismo sistema, y es ese sistema el que intento disociar, deshacer en sus partes para comprenderlo.
Pregunta: No se si es usted partidario de las etiquetas en el arte, pero su cine ha sido calificado de cine social, político. ¿Está de acuerdo con esta definición?
Respuesta: Si, y además lo reivindico. Reivindico esta definición asumiendo, en primer lugar que no soy militante. Nunca encontré un partido, un movimiento con el cual me identificara, ya que hay un modo de vivir la militancia en el cual siento dificultades para encajar. Sin embargo, es cierto que cuando hago películas quiero ayudar al espectado a pensar el mundo en el que vivimos y esto es hacer política. Política es ante todo reflexionar sobre el lugar que ocupamos en la sociedad, es discutir y poner en duda ese lugar, buscar un lugar mejor. En ese sentido, mi cine es político. Además, es cierto también que en la mayoría de mis películas se reflejan cuestiones de orden social que son siempre muy actuales. Tengo necesidad de estar lo mas cerca posible de lo que esta pasando, porque encuentro que hemos cometido un error dejando el discurso de la actualidad en manos únicamente de los periodistas.
Pregunta: ¿El compromiso del artista con el mundo que le ha tocado vivir es hoy en día aún más necesario?
Respuesta: Sí, porque permitiría contrabalancear el poder que esta siendo cada vez mas centralizado. En Francia, tenemos en este momento un régimen cada vez mas centrado en el presidente de la República que nos propone bordear los limites entre la izquierda y la derecha integrando en su gobierno personas de ambos lados para maquillarlos a su gusto…En definitiva, pienso que tener un punto de vista que no sea militante pero que tampoco sea la constatación de lo establecido, me parece interesante. El punto de vista subjetivo del cine y de las artes en general debería formar parte del debate político.
Pregunta: Algunos de los personajes principales de sus películas son por regla general idealistas, que persiguen la utopía…
Respuesta: Sí, es cierto, porque creo que necesitamos ese idealismo para poder seguir en pie y creer en la sociedad cuando nos despertamos por la mañana. Es lo que nos permite tener ganas de luchar cuando es necesario. En este sentido, me gusta mucho la confrontación entre el padre y el hijo de “Recursos humanos”. Vemos que el hijo está animado por un cierto idealismo porque no está desgastado por la vida, al contrario que su padre, que lleva treinta años delante de una máquina y ha dejado de ser él mismo. Lo que le pasa a este hombre es lo más terrible de las sociedades en las que vivimos.
Pregunta: El cine de Laurent Cantet también habla de la necesidad de recobrar los valores perdidos y, en este sentido, en su película “La Clase” planteó la relación entre esa recuperación y la educación.
Respuesta: El debate sobre la escuela y la educación es un debate vivo en Francia y en toda Europa…Es una de las cuestiones esenciales que creo que nuestros políticos no toman en cuenta. Quieren hacernos creer que hacen todo lo posible por mejorar la educación, quieren haceros creer que son conscientes de lo que esta en juego, pero no es así. En la escuela es dónde nos hacemos adultos y, por tanto, es dónde podríamos aprender a pensar, dónde podríamos adquirir un sentido crítico y no simplemente aprender a soportar y aceptar nuestro entorno. Tendríamos que poder cuestionarlo, poder ponerlo en duda. Sin embargo cada vez mas , a causa de la reducción de medios, a causa de clases superpobladas, a causa de las diferencias sociales, la escuela termina por ser solo la transmisora de saberes, es decir vamos a aprender a leer, a aprender matemáticas, a hablar mas o menos correctamente pero se intenta evitar todo lo demás porque no tenemos ni tiempo ni los medios. Tratamos de evitar todo lo que consista en ayudar a los adolescentes a pensar, y esto me parece muy grave.



26 de diciembre de 2010

El cóndor Wikileaks y Soylent Green

Estas navidades me he dedicado a revisar películas de los setenta, entre las que se encuentran: "Los tres días del Cóndor", de Sydney Pollack, y "Soylent Green", de Richard Fleischer. Las dos tienen algo en común al margen de producirse en la misma década. Son de una vigencia aplastante y sus sinopsis bien pudieran servir de cuerpo de texto, con algunas matizaciones y por motivos diferentes, de las noticias que en los últimos meses vienen salpicando la prensa internacional.
Pues bien, la historia del empleado de la CIA, de nombre encriptado Cóndor, encarnado por Roberd Redford que se ve obligado a huir tras descubrir como han matado a sus compañeros y que desvela en esta persecución implacable algunos secretos de estado que filtra a la prensa, bien pudiera encontrar ciertas similitudes con el entramado de Julian Assange y los cables secretos publicados en Wikileaks, si no fuera por que la tecnología ha sustituído las rotativas de los periódicos por la red y por que la pregunta que Pollack traslada al espectador al final de la película, está contestada en la realidad y de forma más que sobrada en el entramado Wikileaks poniendo, de esta manera, de manifiesto cómo la realidad puede superar a la ficción.
Cuestión ésta que no quisiéramos sucediera en el caso de "Soylent Green" y su mundo futuro trasladado al 2022 cuando los habitantes de la tierra, en este caso, Nueva York solo comían este compuesto que da título a la película al quedarse el planeta tierra sin recursos para alimentar a los humanos.
La película fue catalogada como de ciencia ficción en su momento, y muchos de los planteamientos que se formulan en ella se han visto cumplidos con el paso del tiempo, ya que los expertos hablan actualmente de cómo el cambio climático puede provocar en el futuro los efectos devastadores que el film expone.
Vale la pena revisar estas dos películas, con look sesentero algo desfasado, aunque no por ello dejan de tener vigencia sus postulados, poniendo de manifiesto cómo el ser humano en lugar de evolucionar, involuciona.

23 de diciembre de 2010

Blake Edwards, in memoriam


No es de mis escenas favoritas, aunque si pertenece a una de mis películas favoritas, la que siempre me hace reir aunque la vea una y mil veces. La primera de la saga, la única, La Pantera Rosa, de 1963. El 2010 se nos ha llevado a uno de los grandes de la comedia, Blake Edwards. El tandem Edwards-Sellers (Peter), genial, maravilloso. Otras como "El guateque", delirante..., pero siempre La Pantera Rosa, ese diamante en bruto de la comedia insuperable. Muerto de risa estará donde esté.